Ignorancia.

De repente, un insulto se oyó. Intenté hacer oído sordo, y sin embargo, no lo logré. Me volteé y observé aquel rostro enfermizo, al cual se le escapaba una fugaz sonrisa malévola, la cual tal vez haya sido por creer que había conseguido herirme..
Miré recelosa aquel rostro, él solo arqueo una ceja, tal vez esperando una reacción negativa de mi parte; Frunzo el ceño queriendo demostrar que no me rebajaré a su nivel, entonces, se estremece, creyó que iba a caer.
Pronuncié: ¿Tanto te castigaron a ti como para desear que todos a tu alrededor sufran?'' - Su mirada se estremeció aún más, sin embargo, esta vez logré divisar una lagrima oculta, demasiado contenida...
Volteé nuevamente, y seguí mi camino, no me compadecería, pero no me volvería igual que él.

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