Navidades...no esperadas.
Una reunión en familia, tranquila, pacifica, en donde debía reinar el amor y la paz, pero como justamente dije DEBÍA.Discusión por allí, mal entendidos por allá. Las vísperas navideñas no fueron como esperaba...
Sonrisas se borraron, dando pasos a insultos, lagrimas, arrebatamientos de sentimientos, que tan cruel podía llegar a ser una persona...comprobé que no había limites, nunca los hubo.
Al pasar las doce, sentí un vacío enorme, pues, estaba viendo, como en ese preciso momento mi familia caía derrumbada como un palacio mal construido. No tenía buen cimiento, ni buenos ladrillos, en fin, nada estaba como debía...
Es sorprendente el desamor que puede llegar a tener una persona para con su familia, con sus hijas, con su esposa, hasta con su mascota.
Termino, todo el infierno de aquella noche. Insultos, golpes, todo tipo de agresión existente...excepto el vacío, el vacío de saber que ya no había motivos para seguir luchando...
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