Carta de una
hija a su padre...
Sé que estés donde estés
leerás esto.
Domingo 15 de junio
15:28hs.
¿Que se supone que
hiciste?...
No sé por dónde
empezar, no tengo palabras, ni explicación alguna, me siento destruida.
Prometiste, prometiste
que no volverías a intentar hacer cualquier tipo de estupidez, y en especial
esa. Prometiste seguir a mi lado, ayudarme a superar fantasmas del pasado,
prometiste luchar...incluso sin fuerzas, seguir por mí, tu hija.
No te imaginarás la angustia que sentí y
siento, el dolor de pecho oprimido cuando mamá me dijo "no llegué Lu, no
llegué" entre lágrimas y luego de eso un doloroso..."se
suicidó".
El dolor de dos hijas, de una esposa ahora
viuda, de una madre, de una hermana, de tus sobrinos...de todas esas personas
que fueron acercándose a la sala velatoria, con lágrimas, impotencia, y dolor.
¿Por qué decidiste
irte así? ¿Ahora? lo sabías, podíamos hablar, podía ayudarte a sanar tu dolor,
podía hacer o al menos intentar sacarte de ese pozo depresivo en el que te
encontrabas. Prometiste contarme todo ¿que sucedió? sigo sin entender.
Faltaban dos días para el famoso "día del
padre" aquí, en Argentina,
Daría todo por un
último abrazo, todo por unas palabras, por unas caricias...por unos minutos
contigo.
No me acostumbraré a
la idea de no verte, de no abrazarte, de no oírte decir "Lulita Lulita,
sos tremenda", no me acostumbraré a la idea de saber...que ya no te tendré
más.
Falleciste un viernes
13 de junio, aproximadamente a las 17:00hs., de un disparo en la cabeza,
ocasionado por una escopeta. El sábado 14 de junio velamos tu cuerpo.
Familiares y amigos concurrieron. La sala velatoria estaba repleta. Hoy,
domingo 14, "día del padre" enterramos tu cuerpo. Sigo sin poder
creerlo.
Con mis ojos llenos de lagrimas, te digo: te extraño y extrañare absolutamente todo de ti, tendré que
guardarme tus sonrisas, abrazos y palabras, tu carisma. Te extraño papá, y te
lo pido, estés donde estés, ayúdame a aliviar el dolor que siento con tu
ausencia.

Comentarios
Publicar un comentario