Pasado Oscuro.
Detesto hablar sobre este tema, por ello es apenas la
segunda vez que lo hago.
Hasta hace dos años
atrás, era una muchacha completamente distinta a quién soy hoy en día… ¿por dónde empezar? Era segura de mi misma, me creía
capaz de todo, sabía que lo era. Me veía bonita, y creía que tenía un lindo
cuerpo. Pero las peleas en casa, mi personalidad poco sociable, y un hecho
relacionado al sexo que me cambio la vida de pequeña me volvieron una persona
fría y manipuladora. Dejaron un vacío en mí. Y sí, tenía mil y un cosas para
llenar aquel vacío, y como una niña inocente,
digno de mi edad, caí en el ‘’amor’’ de un muchacho años mayor que yo…con él
perdí mi virginidad. He allí el comienzo de mi fin.
El ‘’romance’’ no resulto ser más que un engaño: el muchacho
jugó con mis sentimientos, me utilizó solo para tener sexo, solo que el muy idiota
cometió el error de comentárselo a un gran amigo, quien con mucho tacto y
cariño me comento todo…
A partir de allí comenzó todo: mi vacío interno aumento,
solo que esta vez surgió la pizca explosiva, como producto de aquel desamor rencor y resentimiento.
Dejé de creer en el amor, en el querer a alguien más, dejé
de confiar en las personas…y tenía apenas catorce años.
Comencé a salir con muchachos solo por diversión, con el
único fin de utilizarlos, tener sexo, divertirme un momento, y desecharlo…tal
como hicieron conmigo.
Tenía apenas CATORCE AÑOS y mi diversión era el sexo. En
verdad algo estaba MAL, pero para entonces…no lo
sabía.
Estuve con un total de 12
chicos –contando a mi actual novio- y por si se lo preguntan: no, no me siento orgullosa de ello.
Mi salvación
llegaría en mayo, pero antes de ello me toparía con el onceavo muchacho: él al
igual que el primer imbécil, me engaño, pero en gran parte la estúpida fui yo.
Esa falsa ilusión me genero una debilidad indescriptible, para el exterior… fui
vulnerable.
Allí apareció él: mi salvación. Llegó con una bonita
sonrisa, y me pinto la vida con colores reales… no solo dijo palabras… me
demostró con hechos que una relación no solo se basa en sexo. Agradezco haber
estado débil, de otra forma tal vez mi insensibilidad no me hubiese permitido
cederle el lugar que le cedí en mi corazón…
Sonrisas y abrazos, sencillez y sinceridad… bastaron para
cambiar mi estilo de vida.
Hoy en día estoy muy
lejos de ser aquella muchacha, pero ese pasado dejo rastros imborrables, que
pueden causar ciertas inseguridades, y que cada vez que se recuerda, abre
heridas que sangran, y que tardan en volverse a superar…
Pero por otro lado, debo dejar de pensar, debo soltar de una
vez todo lo que me hace mal, DEBO ENFRENTAR, SUPERAR,
PERO NO OLVIDAR. Sé que clase de errores no tengo que volver a cometer… aprendí.

Que buena historia lu, amo tu blog y sos muy hermosa. Me re alegro que sigas para adelante despues de todo lo que te ha sucedido.
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