Celos e inocencia.
¿Me sucede a mi sola esa sensación de temor, camuflada en angustia, de perder a alguien muy
importante para uno mismo?...
Soy una muchacha de tan solo dieciséis años... insegura, tímida y extrovertida a la vez, alocada, con líos internos, con una explosión de sentimientos y emociones... Solo que por
momentos predomina un solo sentimiento: miedo.
El problema viene desde hace años... nunca tuve a alguien que me quisiera, al menos no de forma
leal, y esto me volvió realista y en aquel momento agria: jamás creí en el amor, en el querer, en esas mariposas
en el estómago de las que hablaban todas mis amigas.
Siempre que creí que era un cambio hormonal, que tal vez algún líquido dentro del organismo no había sido bien procesado y no había
llegado al cerebro...siempre tenía ingeniosas teorías.
La cosa cambio cuando
me 'enamoré' por primera vez y como era de predecir... de
un idiota. Obvio me lastimo, y obvio que después de
tantas malas experiencias vividas desde que tengo consciencia solo guarde
rencor, como de costumbre. Desde aquella vez, el rencor sumado me llevo a estar
con muchos chicos solo por diversión, solo en busca de -sexo', y con solo catorce
años viví y sentí cosas que jamás
tendría que haber siquiera conocido a esa edad. Ojo,
no estoy culpando a nadie, sé que la estúpida
que decidió meterse en ese pozo solo por diversión fui yo... pero es cierto que un corazón herido comete idioteces...
De las experiencias con diferentes muchachos
aprendí algo: nunca confiar. Siendo franca, los
hombres son simples y muy básicos, por ello sé sus trucos, sus movimientos, puedo estudiar con facilidad a
cualquier muchacho. Pero nuevamente mi vida tenía que
tomar un giro inesperado... ¿quién era ese giro inesperado? Jeremías.
Conocí al muchacho por mensajes de texto, gracias a una amiga. Entendí al momento que era completamente igual y a la vez diferente al
modelo de chico con el que solía toparme: ambos buscábamos diversión, solo que no al mismo nivel, y existía una gran diferencia entre uno y otro: él se preocupaba y se preocupa por todos… No pude leerlo como lo hacía con los demás
chicos, y eso fue una señal alarmante para Mr. Control. Esto se debió a dos razones: el chico no seguía algún tipo de patrón específico, y como extra mi estado de vulnerabilidad
nublaba mucho más mis sentidos… lo
que genero un enamoramiento. Así fue como sucedió, sin
más ni menos.
El problema surge cuando una muchacha luego
de haber vivido tantas experiencias pierde cierto grado de inocencia, y digo
cierto grado por no decir todo. Mi gran problema es ese. Perdí mi inocencia de pequeña, y esto conllevo muchas acciones y
reacciones, y por eso sé que hay miles de muchachas que pueden darle
un futuro prometedor, una vida de cuento de hadas. Es lo que él se merece: todo y más. De ahí provienen mis ''celos'', mis ''locuras'', ese
es mi punto débil. Sé que él me ama, y que de todas las miles de
muchachas que hay me prefiere... pero el saber que hay alguien que puede darle
mucho más me llena de tristeza en cierto tono. Sé que si lee esto me sermoneara, como de costumbre, pero está escrito para que me entienda, para que sepa que en mis idioteces
jamás dude de él,
porque a fin de cuentas es cierto: sé que sería incapaz de engañarme, doy fe en ello. Pero como dije, dudo de mi capacidad para
hacerlo feliz. Carezco de muchas cosas, entre ellas la inocencia, pero prometo
no rendirme, hasta el último momento voy a luchar por hacerlo feliz,
por verlo con la sonrisa linda que tiene...

Comentarios
Publicar un comentario