Alma muerta, cuerpo vivo...cerebro en otro mundo.

Así acabe: llorando, abrazando a la almohadasola, o al menos así me siento. Palpito ese vacío, aquel desierto interminable dentro de mi ser, esa sensación de estar a punto de derrumbarse, de caer estrepitosamente desde un alto precipicio.
Llegue a la conclusión, en el medio de las lágrimas, de que daño a quienes más quiero, de que solo los arrastro hacia una gran fosa con agua podrida, lo cual vuelve todo un poco más decepcionante y frustrante lo habitual. Y es que a fin de cuentas es ese el único efecto que causo en la gente: putrefacción. No quiero que parezca que soy pesimista, ni que la victimización es mi oficio, en realidad, este tipo de pensamientos me los reservo, para que no me tomen como depresiva o suicida, sin embargo es inevitable plasmarlo en una hoja.
La verdad, en resumen, es cruel y única: quien se acerca a mí, hereda problemas y trastornos. Soy una miserable. Solo sé hacer daño, solo consumo el tiempo y la vida de los más afortunados. Y detesto hacer esto; de por sí detesto estar escribiendo esto aquí, porque sé hay una mínima posibilidad de que quienes amo lean esto y me pregunten ‘’ ¿Qué te anda pasando?’’ y sinceramente, quiero evitar estas preguntas, si no lo hablo es porque no quiero. Me molesta no poder cambiar, no poder evitar estar mal, no poder siquiera evitar llorar. Que me volvió tan frágil es la gran pregunta, será la muerte de mi padre, será el abuso sexual, será que me va pésimo en el colegiono lo sé. Solo sé que por momentos quiero acabar con todo esto, quiero dejar en paz a quienes amo, no merecen cargar con una persona, con un peso mejor dicho, como lo soy yo, como lo son mis problemascomo lo es mi vida.


  Y qué más pensar, no hay demasiadosoy un alma muerta, sumergida en un cuerpo vivo, con un cerebro que permanece en otro mundo.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

No pongas un fin, solo vive.

Mi realidad, mi mundo.

Les cuento.