Detalles espeluznantes.
Ese día todo cambió, mi sonrisa se esfumo, mi
carisma se desvaneció con el viento, y mi esencia de niña...se fue en sus
manos.
Es irónico que a un niño le haya pasado algo horrible
mientras disfrutaba de algo tan usual...
Ahí me encontraba yo, sentada en una silla jugando a la PlayStation
1, para entonces era algo vieja, pero aún la disfrutaba. Estaba jugando mi juego
favorito, ''Crash Bash''. Mi madre estaba tomando un baño, y en casa había
visitas: mi abuela y mi tío menor.
Yo me encontraba en la parte delantera de mi casa, algo así
como el comedor, y mi abuela en la parte trasera. Luego del comedor esta la
cocina, y más atrás se encuentra el living-room, ahí se encontraba ella,
mirando un programa de televisión.
De pronto, noté que tenía a mi lado a mi tío.
Él presenciaba
muchas de mis partidas, jamás creí que iba a hacerme algo malo. De repente,
colocó su mano en mi pierna. Recuerdo mi confusión, apenas lograba entenderlo.
Mi padre jamás permitió que alguien me toque mi pierna, eso me
incomodaba. Intenté sacar su mano, pero fue en vano. Comenzó
a acariciar mi pierna. Recuerdo con claridad lo que decía:
+vamos, quédate quieta, ¿sí? esto no es nada malo, es normal
-¿qué haces?
Lo dije en un tono tan inocente, en verdad no entendía la
situación
+nada malo, quédate tranquila
Luego de decir eso, comenzó a tocarme aún más, y quería
llevar su mano a mi zona genital, a lo cual reaccione bruscamente, estaba
aturdida, pero sabía que eso no era correcto. Siguió insistiendo, y su mano siguió
recorriendo mis piernas, intentando llegar a donde afortunadamente, no llego.
Mi madre se acercaba, sintió sus pasos, y comenzó a decir
+a ver, déjame jugar una partida
Le cedí el joystick y me fui a mi cama. Aturdida, shockeada,
no entendía que había sido eso, solo quería que no se repitiera.
Unos días después
volvieron de visita, y nuevamente pasarían la noche en mi casa.
Por la tarde, yo me encontraba en la parte trasera de mi
casa, mirando con exactitud ''Las chicas superpoderosas'', amaba ese dibujo
animado, me gustaba sentirme una de ellas, incluso decía que era ''Burbuja'',
porque para entonces sonreía tanto como ella. De pronto, él se acercó, y juro
que en ese momento, CON APENAS SIETE AÑOS, supe que haría, supe que ese infierno
jamás acabaría, que lo que había hecho noches atrás era el comienzo de mi
propio fin.
Comenzó a tocarme nuevamente, como siempre las piernas.
Recuerdo que era una nena tan inusual que apenas usaba polleras, pero ese día lamentablemente
si llevaba una, y era mi favorita. Era una faldita de jean, con dos tiras de
doblados en colores verde agua y celeste.
De repente, toco mi ''cola''. Aún recuerdo sus palabras:
+quédate callada, o cuando sea mayor le va a pasar esto mismo a tu hermana
Mi hermana había nacido hace menos de un mes, escuchar eso
me atemorizaba demasiado
+vamos para el patio, ¿queres? veni, juguemos un
rato
Apenas sabía lo que sucedía, e ir con él, fue mi mayor
error.
Hizo que me quedará parada, mirando la pared, y se apoyó
sobre mi cuerpo, colocando su miembro sobre mi ropa, y haciendo movimientos
obscenos, ¿cómo entiende una niña de siete años que están abusando sexualmente
ella en su propia casa? ¿Su propio tío? ¿Cómo sigue siendo inocente, revoloteando
de lado en lado con una sonrisa de oreja a oreja luego de eso? es imposible.
Luego de eso...eventos similares sucedieron durante un año, el peor año de mi
vida...teniendo apenas siete años de vida.
Pasaron siete años...volvió
a abusar de mí. A mis catorce años, apenas lo veía, pero era una fecha
peculiar...21 de abril del 2013. Mi hermana cumplía años, y le realizaron una
fiesta en un salón llamado ''Cubo mágico''. Entre toda la alegría, risas, y
gritos de pequeños descontrolados. Yo
había ido al baño, mis amigas quedaron en la mesa, si
hubiesen ido conmigo me hubiese ahorrado ese horrible momento...antes de llegar
a la puerta del baño, él me tomó por el brazo. Estaba en el patio trasero del
salón, y el baño de damas y dicho lugar se encontraban muy cerca. Por lo cual
noto mi intento de ir hasta el tocador sin que él me viera. Se acercó, y dijo:
+siete años, las cosas no cambian. Quédate quieta, o juro
que no volves a ver la luz...y no precisamente porque mueras.
Jamás supe a qué se refería. Si fue una metáfora porque
rompería mis anteojos, si planeaba secuestrarme, o entregarme ante alguna ''compañía
de trata de blancas'', o qué estupidez, solo sé que luego de eso comenzó a
tocarme. Tocó mis pechos. Apenas diez minutos, pero puedo jurar, que esos diez
minutos se tornaron eternos para mí. Apenas finalizó, me encerré en el baño,
casi a punto de explotar de la rabia. Lloré un poco, y regresé a la mesa, debía
actuar como si nada hubiese pasado, no podía arruinar la fiesta de cumpleaños
de mi hermana menor.
Cómo último relato,
un año después, 2014, mi novio se había quedado a pasar la noche en mi casa.
Dormimos juntos...y al día siguiente, cuando desperté, estaba mi abuela y él en
mi casa. Algo que me daba rabia, porque si hay algo que odié en el mundo desde mis
siete años, fue tener que respirar el mismo aire que ese mismo mal viviente.
A eso de las 13:00hs. mi novio se estaba yendo de mi
casa...lo acompañé hasta la puerta. Cuando salí, él estaba sentado a un lado de
la puerta, y como me había mudado, en este hogar, había un patio delantero...
Jeremías se marchó, y entre corriendo...pero no llegué. Él
nuevamente me tomó por el brazo, y volvió a tocarme, mis pechos, mi ''cola'',
todo. Una vez más, él había conseguido arruinar mi vida.
Esos son los momentos que más recuerdo, los
que más odio, lo que quiero borrar eternamente...y sé que no puedo.
Mi familia jamás hizo nada, él sigue haciendo su vida,
normalmente, mientras yo...lloro por las noches recordando estos momentos. Y
fueron apenas cuatro los que narré, ¿se
imaginan? Es la primera vez que escribo sobre el tema, que lo reflejo siquiera
en un papel, son detalles que quiero que desaparezcan de mi vida, al menos por
un momento.
Él quedo impune con el pretexto de
que ‘’sufre un trastorno de madurez’’, teniendo así una edad mental menor a que
realmente tiene…pero si solo tiene unos años mentales menos ¿por qué cometió
aquel acto? ¿No tenía consciencia? ¿Realmente no tenía noción de lo que estaba
haciendo? ¡Vamos familia, reaccionen de una vez! Pueden ponerme esa excusa si
solo sucedió una vez, ¿PERO MÁS DE CUATRO? ¡QUE ESTÚPIDOS QUE SON! Solo pido
que hagan algo, y no por mí, sino porque el sigue merodeando las calles y puede
abusar de otras niñas al igual que mí ¿ENTIENDEN QUE ABUSO DE SU PROPIA
SOBRINA? ¿REALMENTE SABEN SI ABUSO DE ALGUIEN MÁS? ¡SEGURAMENTE SÍ! Y USTEDES
CON SU IDIOTEZ NO LO ENTIENDEN, DESPIERTEN DE ESE SUEÑO, PINCHEN SU BURBUJA
¡¡¡REACCIONES!!! ¿Cuántas otras niñas habrán sufrido, o incluso sufrirán, lo
que yo? Entiendan…que así, son sus
cómplices.
Y por último, a las personas, niños o niñas, que
hayan pasado por algo similar…hablen, no se queden callados…el dolor come y
mata.
¿Ven la
fotografía? Esa fue mi sonrisa un año antes de que todo sucediera. ESA sonrisa
es la que día a día intento recuperar.

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