Noche de confesión.
Si, casualmente estoy en una de esas largas noches, en las cuales solamente quiero desaparecer así sea cinco minutos.
Ahogada en mis estúpidos pensamientos, ¿por qué debo pensar tanto? mejor dicho ¿por qué pienso tanto? veo, leo, y asumo cosas sin siquiera querer averiguar si es como yo creo, o simplemente es una suposición estúpida.
Lo cierto es que, le temo al abandono, al olvido, al reemplazo. Siempre le tuve temor a ese tipo de cosas...porque fue lo que siempre hicieron conmigo. ¿Y que me puede hacer pensar que esta vez no será igual? digamos que es la primera vez que siento algo así por alguien...lo cual, me deja más expuesta a cualquier tipo de daño. Atentos, pienso que es buen muchacho, y que tal vez no me lastimaría jamás, pero al mismo tiempo sé que no valgo nada, y que no sería difícil reemplazarme por cualquier otra muchacha, ya que cualquiera que tenga al menos tres dedos de frente sabría que no valgo absolutamente ni cinco centavos. Si, me contradigo muy seguido, no tengo muy definidos mis pensamientos, pero por alguna extraña razón mis sentimientos si. Como siempre digo, no desconfío de él, desconfío de mi. No me considero lo suficientemente capaz ni creo que valgo lo suficiente como para tener un muchacho como él a mi lado. Creo que merece alguien mucho mejor, alguien que no tenga este tipo de complejos, alguien que se quiera, alguien bonita, alguien con una personalidad definida, alguien que no tenga tantos problemas ni mucho menos que se enrede en sus propias palabras. Una muchacha normal, no alguien que quiera desaparecer cada cinco minutos solo porque se da cuenta que no todo es como parece. Una muchacha normal.
Por alguna estúpida razón, siento que me quiere, si, no es algo que sienta todos los días, es decir, es algo raro, nuevo en mi. Desde que lo conocí, cambié, para bien, supongo. Mi mundo se dio vueltas. Comencé a sentirme acompañada, a sentirme...diferente. A sentirme querida. Pero mírame aquí, replanteandome el hecho de mis miedos absurdos ¡me detesto!.
Hasta aquí llego el tema, tengo lagrimas en mis ojos, y no puedo seguir escribiendo.
Ahogada en mis estúpidos pensamientos, ¿por qué debo pensar tanto? mejor dicho ¿por qué pienso tanto? veo, leo, y asumo cosas sin siquiera querer averiguar si es como yo creo, o simplemente es una suposición estúpida.
Lo cierto es que, le temo al abandono, al olvido, al reemplazo. Siempre le tuve temor a ese tipo de cosas...porque fue lo que siempre hicieron conmigo. ¿Y que me puede hacer pensar que esta vez no será igual? digamos que es la primera vez que siento algo así por alguien...lo cual, me deja más expuesta a cualquier tipo de daño. Atentos, pienso que es buen muchacho, y que tal vez no me lastimaría jamás, pero al mismo tiempo sé que no valgo nada, y que no sería difícil reemplazarme por cualquier otra muchacha, ya que cualquiera que tenga al menos tres dedos de frente sabría que no valgo absolutamente ni cinco centavos. Si, me contradigo muy seguido, no tengo muy definidos mis pensamientos, pero por alguna extraña razón mis sentimientos si. Como siempre digo, no desconfío de él, desconfío de mi. No me considero lo suficientemente capaz ni creo que valgo lo suficiente como para tener un muchacho como él a mi lado. Creo que merece alguien mucho mejor, alguien que no tenga este tipo de complejos, alguien que se quiera, alguien bonita, alguien con una personalidad definida, alguien que no tenga tantos problemas ni mucho menos que se enrede en sus propias palabras. Una muchacha normal, no alguien que quiera desaparecer cada cinco minutos solo porque se da cuenta que no todo es como parece. Una muchacha normal.
Por alguna estúpida razón, siento que me quiere, si, no es algo que sienta todos los días, es decir, es algo raro, nuevo en mi. Desde que lo conocí, cambié, para bien, supongo. Mi mundo se dio vueltas. Comencé a sentirme acompañada, a sentirme...diferente. A sentirme querida. Pero mírame aquí, replanteandome el hecho de mis miedos absurdos ¡me detesto!.
Hasta aquí llego el tema, tengo lagrimas en mis ojos, y no puedo seguir escribiendo.

Comentarios
Publicar un comentario