Un amor sin barreras.

Prometí no volverme a enamorar. Luego de ver como un chico jugó con mis sentamientos y luego destrozó mi corazón me prometí a mi misma no volverme a enamorar, sin excepción...debo decir que rompí mi promesa en el exacto momento en el cual me perdí en su sonrisa.
  Apareció un muchacho, alto, simpático, atento, cariñoso y con una sonrisa bellisima para mi gusto. Sabía que eso terminaría mal, pero aún así, pensé ingenuamente que sería un ''buen amigo''.
  Debo decir que soy muy tonta para eso de entender cumplidos indirectos aunque muy directos, esto retrasó un poco todo, supongo.
  Este chico no era más ni menos que el antiguo novio de una de HASTA ENTONCES, mis más preciadas amigas. Esto me daba la esperanza de que por ''cuestión de códigos'' no existiría ningún tipo de amor. Al menos eso creía.
Sin embargo, las cosas fueron cambiando...noté que el chico me alegraba, que sus abrazos me daban vida, y que con tan solo un ''buen día Lu'' le daba color a mis mañanas. Comencé a extrañarlo. Comencé a quererlo.
Fue en ese momento cuando dije ¡detén el caballo vaquera, respeta códigos!. Fue allí, cuando asumí que debía mentirme a mi misma, no había otra salida, no lastimaría a Micaela por mis sentimientos, no.
Claro que, la mentira no iba a poder sostenerla durante mucho tiempo...pero creía que esos sentamientos eran fugaces, estaba segura de ello, así que seguí con mi auto-engaño.
Mientras yo intentaba mentirme a mi misma, mi ''amiga'' tan querida, antes de saber siquiera cuanto me engañaba se enfadó, sin razón alguna, y se marcho, sin previo aviso. Por supuesto me dolió, pero que más da, soy una adolescente demasiado orgullosa, y esto me impido rebajarme al nivel de conversar con ella.
  Los días siguieron pasando hasta que una tarde ¡ups! nos besamos...allí comenzó nuestra historia.
Supongo que luche demasiado...era un amor ''prohibido'', mis demás amigas no estaban de acuerdo con el romance, y tenía demasiado miedo a perderlas, siempre fueron valiosas para mi...pero había algo en él, que me impulso a seguir luchando.
Y dicen, que de tanto insistir...los sueños se cumplen.
  Hoy, sé que todo el esfuerzo valió la pena. Llevó 3 meses con el muchacho de bonita sonrisa ¿y saben que? conocerlo fue lo mejor que me sucedió en la vida. Él lo es...todo. Me brinda confianza, seguridad, cariño, apoyo...amor. Supongo que jamás sentí algo así por alguien...si, tuve amores similares, pero no se comparan a este, definitivamente no. En este muchacho, hay algo más. Me enamora cada día, y con solo hablarle o verlo...sonrío.
Me hace feliz, llenó ese vacío en mi. Me brindo días de alegría Estuvo en mis mejores momentos, pero también en aquellos en los cuales solo quería desaparecer. Tendió su mano...y me volvió más fuerte.

¿Confiarías en mi y me tomarías de la mano? eso sí, no me sueltes nunca, podría caer.






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